sábado, 20 de abril de 2013

Pastelitos de 'Sant Jordi'

Buenos días!

El martes, aquí en Cataluña, es Sant Jordi un día donde se regalan libros y rosas a las personas que quieres.
Por ese motivo he decidido hacer un postre especial para celebrarlo.



Para los que no sabéis quién fue este personaje, primero os voy a contar la leyenda...


Hace muchisimo tiempo, un pequeño reino vivía atemorizado por un temible dragón que amenazaba con destrozar su aldea si no le daban de comer cada semana. Se decidió que le darían unos cuantos de sus anímales para mantenerlo satisfecho y alejado del pueblo.


Y, semana tras semana, así lo hicieron. Hasta que un día se les acabaron todos los animales. Ya no podían alimentar al feroz dragón. Atemorizados y desesperados, el Rey propuso hacer un sorteo con todos los habitantes del pueblo. El nombre de la persona que saliera de la bolsa sería el próximo manjar del dragón.

Así lo hicieron. Lo que el Rey no imaginaba es que el primer nombre que saldría seria el de su querida hija, la princesa. Quiso amañar el resultado, pero la valiente princesa decidió que ese era su destino y fue hacia la cueva del monstruo.

En el momento en el que la princesa iba a ser devorada por el dragón, apareció un majestuoso caballero; Sant Jordi, subido a un precioso caballo blanco. Cogió su espada, y sin pensarlo, atravesó el corazón de la bestia con ella.
La leyenda cuenta que de la sangre del dragón brotaron unas preciosas rosas rojas con las que Sant Jordi propuso matrimonio a la bella dama.


Y por fin, muerto el dragón, el pequeño reino pudo vivir tranquilo y en armonía.


¡Espero que os haya gustado al historia! Ahora que todos sabemos de que trata este día  podemos empezar con la receta. 

Para la masa necesitamos:

  • 3 Huevos (M)
  • 75g de Azúcar Blanco
  • 1 sobre de Vainilla en Polvo
  • 90g de Harina de Repostería
  • Una pizca de Sal

  • 2 Bols
  • Varillas eléctricas/manuales
  • Medidor
  • Tamiz
  • Papel y bandeja de horno

Ante todo precalentamos el horno a 180ºC.

Separamos la clara de la yema. Ponemos las claras con la pizca de sal en un bol y las montamos con la ayuda de las varillas.
A mitad del proceso añadimos el azúcar y la vainilla, poco a poco, y seguimos montando.


Una vez esté perfectamente montado, batimos las yemas que tenemos separadas en otro bol y las mezclamos con las claras montadas mediante movimientos envolventes para no romper la textura.

Añadimos la harina tamizada (los 90g de harina que he puesto han sido una mezcla entre harina de repostería y harina Maizena, pero si no tenéis, hacedlo con la harina de repostería) y de la misma manera que antes lo mezclamos todo bien.

Para potenciar más el color podéis verter colorante amarillo a la mezcla.

Preparamos una bandeja metálica cubriéndola con papel de horno.
Para evitar que el papel se mueva añadimos un poco de masa en cada esquina, esto hará de pegamento entre bandeja y papel.

Vertemos la masa en la bandeja y la extendemos uniformemente por toda la superficie.


Finalmente, lo dejamos hornear durante solo 10 minutos.

Pasado este tiempo lo retiramos del horno y dejamos que se enfríe. Lo sacamos de la bandeja y del papel de horno. Con la ayuda de una regla (¡no olvidéis de limpiarla bien!) cortamos la plancha de bizcocho en 5 tiras iguales por la parte más larga, y después por la mitad.



Estos dos montones de 5 piezas formaran parte de un delicioso pastelito cada uno.

Para el relleno, haremos una nata con fresas. Necesitamos:

  • 150ml Nata para montar (muy fría)
  • 1 cucharada de Azúcar
  • 5 o 8 Fresas

Montamos la nata mientras le añadimos la cucharada de azúcar y las fresas trituradas. Para potenciar más el color podéis añadir colorante rojo.





















Con la ayuda de una espátula ponemos una capa de nata en cada rectángulo de bizcocho y vamos montando la torre.





















Así sucesivamente hasta el último rectángulo, que lo cubriremos con tiras de fresas y mango.

Cortamos las fresas y el mango de tal forma que podamos hacer tiras más o menos estrechas, para que quepan encima del rectángulo. Haremos 4 tiras de fresas y 5 tiras de mango para cada pastelito. 
Alternaremos mango-fresa-mango para simular la bandera catalana.



Si queréis darle un toque más brillante y un mejor acabado, cubrir las frutas con gelatina, siguiendo las instrucciones de uso del fabricante.

¡Y listo! Ya tenemos unos deliciosos pastelitos de Sant Jordi
Aunque solo salen dos, hay mínimo para cuatro personas ya que son muy altos y grandes.


Espero que os haya gustado la receta y la leyenda!
Hacedlo en casa y celebrad este día tan bonito.

4 comentarios:

  1. Qué bonito te ha quedado!!!! Y qué bien explicada la leyenda :)

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  2. ooooooh que bo que deu estar! quina gran cuinera!

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